Esta semana: 5 Claves para matar el síndrome del impostor al relacionarte.
Hola nuevamente, {{first_name}}
La semana pasada te dije algo que puede sonar duro: Si no tienes claro quién eres, te sentirás un impostor cada vez que intentes conectar con alguien de alto nivel.
Te prometí profundizar en las 5 categorías que he identificado para definir tu valor antes de salir a venderlo.
Aquí están.
Pero primero, contexto. Marco Aurelio hablaba de la "Ciudadela Interior". Es ese espacio mental inexpugnable donde te retiras para encontrar tu propia verdad. Si no tienes esa fortaleza construida, cualquier viento externo (una crítica, un rechazo, una mala reunión) te derriba.
Basado en mi experiencia, he sintetizado estas 5 dimensiones. No es teoría de libro, es el inventario práctico que necesitas para hacer negocios con confianza:
1. Habilidades y Talentos: El Inventario Real
¿Qué puedes hacer hoy? Aquí entra todo: talentos naturales y lo que has aprendido a golpes de experiencia. Sé brutalmente honesto clasificando tu nivel: ¿Eres experto, bueno, regular o principiante?
El error: Ignorar lo que sabes hacer genera inseguridad.
La meta: Saber qué herramientas traes a la mesa para no prometer lo que no puedes cumplir.
2. Capacidades: El Alcance Realista
¿Hasta dónde llega tu brazo ahora mismo? Diferéncialo del punto anterior. Tienes la habilidad de hablar (punto 1), pero ¿tienes la capacidad de sostener una sala con 500 personas o prefieres una mesa de 6?
La clave: Empieza de lo pequeño a lo grande. Es más fácil influir en tu equipo directo hoy que intentar cambiar la estrategia del CEO en tu primera semana. Conocer tu límite actual no es debilidad, es estrategia.
3. Deseos y Aspiraciones: El Norte
¿Qué quieres lograr y cuándo? Como dicen en El Mago de Oz: "Si no sabes a dónde vas, cualquier camino te llevará allí". Y en los negocios, eso se llama estar perdido. Tus aspiraciones son tus OKRs personales. No tienen que ser gigantescas al principio, pero tienen que ser claras. Si vas a una cena de networking sin saber qué buscas, saldrás con hambre.
4. Objeciones: Lo Negociable (pero molesto)
Son las cosas que te incomodan o rechazas, pero que podrías cambiar si la vida te da un buen argumento. Puede ser un estilo de trabajo, un tipo de cliente, o incluso gustos personales.
Por qué importa: Si no tienes claras tus objeciones, terminarás aceptando socios o proyectos que te drenan la energía. Saber decir "esto no me gusta" de forma cordial es el primer paso para proteger tu tiempo.
5. Pilares Inamovibles: Las Líneas Rojas
A diferencia de las objeciones, aquí no se negocia. Son tus valores fundamentales. Para mí, por ejemplo, son mi fe católica y mi integridad familiar. Para ti pueden ser otros. No se trata de caer bien. Se trata de que la gente sepa en qué terreno está parada contigo. Nadie confía en alguien que cambia de rostro según la conveniencia. La definición genera confianza.
Tal vez necesites más puntos para definir tu "YO" completo, pero este framework es el MVP (Producto Mínimo Viable) de tu identidad profesional.
Ojo: esto no es un ejercicio de una tarde. Es un ciclo constante.
No caigas en la parálisis por análisis pensando que debes tener una "visión perfecta" de ti mismo antes de salir al mundo. Relaciónate. Sal ahí fuera. La fricción con otros profesionales es lo que terminará de pulir quién eres.
Nos vemos la próxima semana para hablar de cómo actuar dentro de esos círculos.
